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2017/12/29

Las diez tendencias tecnológicas que marcarán 2018

Las diez tendencias tecnológicas que marcarán 2018

Un año más se va y otro, el 2018, arranca con nosotros inmersos en una revolución digital sin precedentes. La tecnología domina nuestro día a día, facilitándonos la vida y las comunicaciones y dando forma a nuestro mundo. Estas son las 10 grandes líneas tecnológicas que van a marcar el año que empieza, a nivel industrial y, también, a nivel informativo.

BLOCKCHAIN Y CRIPTOMONEDAS
Puede que el Bitcoin sea una burbuja, o puede que no. Su valor ronda los 20.000 dólares y algunos expertos en criptomonedas vaticinan que podría alcanzar los 100.000 durante 2018. Además, durante el año que viene, es posible que algunas compañías financieras empiecen a trabajar con la criptomoneda más valiosa. Y la compañía japonesa GMO Internet empezará a pagar parte del salario de sus empleados en Bitcoin. 

En 2018 se hablará, y mucho, de las criptomonedas. La tecnología subyacente, el blockchain, también será protagonista. Elimina intermediarios, aumenta la seguridad y optimiza los procesos de negocio. La tecnología de cadena de bloques es la gran esperanza de las finanzas virtuales y, según Gartner y Entrepreneur, una de las revoluciones tecnológicas que cogerán más fuerza en los próximos años.

INTERNET DE LAS COSAS
El Internet of Things (IoT) es otra de las eternas promesas de la revolución digital. Ya está entre nosotros y su potencial crece a pasos agigantados. Según Cisco, cada español tendrá en 2018 5,2 dispositivos conectados a Internet. Los smartphones o las smart TV serán los más habituales. Pero tu cama, tu microondas y tu coche también empezarán a comunicarse contigo (y entre sí) a través de la red.

A nivel global, la compañía tecnológica estima que, en los próximos años, se vivirá un boom de objetos conectados. En 2020, habrá más de 50.000 millones de dispositivos intercambiando datos alrededor del globo.

Las diez tendencias tecnológicas que marcarán 2018

TECNOLOGÍA 5G
El Internet de las Cosas no puede entenderse sin la tecnología 5G. Precisamente con el año 2020 en el horizonte, Europa, y España, empezarán a dar los primeros pasos durante 2018 de cara a la implementación del nuevo sistema de comunicación móvil. En nuestro país, el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital adjudicará la banda de los 3,6 GHz. La de los 700 MHz, que requerirá reorganizar el espectro en el que actualmente se retransmite la TDT, tardará un poco más en licitarse.

La tecnología 5G empezará a testearse seriamente en 2019 y en 2020 se probará con casos reales. Su ancho de banda (supera las opciones actuales por fibra óptica), su baja latencia y su diferenciación de servicio (permitirá crear una red de capacidades diferentes para cada situación) significarán una auténtica evolución de la comunicación móvil.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Los gigantes tecnológicos han colocado la inteligencia artifical en el centro de sus estrategias. Debajo de Google, Apple, Amazon y compañía, cientos de empresas y startups trabajan para que las máquinas piensen cada vez más parecido a los humanos gracias a tecnologías como el deep learning y las redes neuronales.

Para la consultora Gartner, la inteligencia artificial tendrá un gran impacto en el mundo de los negocios, contribuyendo a la toma de decisiones y al análisis de datos. Además, durante 2018 se convertirá en un componente habitual de aplicaciones y softwares. De acuerdo con Edelman Digital, la inteligencia artifical y el machine learning se incorporarán masivamente a los sistemas de recomendación, los sistemas de reconocimiento de imágenes, la identificación de hábitos y comportamientos y los sistemas autónomos, con los coches sin conductor como punta de lanza.

Las diez tendencias tecnológicas que marcarán 2018

REALIDAD VIRTUAL Y AUMENTADA
Mundos inmersivos donde conducimos un coche. Apps en las que capturamos el Pokémon que viven en nuestra calle. Para muchos, la realidad virtual y la realidad aumentada son poco más que un juego. En 2018, sin embargo, conquistarán el mundo de las redes sociales, el e-commerce y los puestos de trabajo, entre otros frentes.

Será, también, uno de los negocios tecnológicos que más crecerá en los próximos años. Según la consultora IDC, se espera que su volumen de negocio aumente por encima del 130% entre 2018 y 2020. Para Edelman Digital, la realidad aumentada se convertirá en una herramienta para todo tipo de marcas a través de la que ofrecer experencias hiper-personalizadas a los usuarios en su día a día.

CONVERSACIÓN CON LAS MÁQUINAS
Si las máquinas tienen una inteligencia cada vez más humana, ¿cuándo empezarán a hablar? Bueno, ya lo hacen. Los chatbots y el reconocimiento de voz, así como la programación por lenguaje natural, permitirán que los humanos empecemos a comunicarnos con las máquinas utilizando nuestro propio lenguaje.

“Durante los próximos años, las interfaces de conversación se convetirán en una prioridad para interaccionar con el usuario e incluso podrían convertirse en la forma principal de comunicación a través de Internet”, señalan desde la consultora Gartner. En 2018, más de 100 millones de personas hablarán con sus dispositivos a través de asistentes de voz como Siri o Cortana.

Las diez tendencias tecnológicas que marcarán 2018

BIG DATA, SMART DATA
Los datos lo son todo en el mundo digital. Mejores redes, máquinas que se comunican entre sí y con nosotros y el Internet de las Cosas producirán un torrente de datos inimaginable. En su análisis, encontraremos información que antes permanecía oculta y que incluso nos podría ayudar a predecir acontecimientos futuros.

Según la consultora Forrester, 2018 será un año crucial para el análisis de Big Data, ya que deberá demostrar su sostenibilidad económica. Para ello, las soluciones flexibles (en la nube) y la implicación del Smart Data en los procesos de organización y toma de decisiones se antojan muy importantes. Y sí, ingenerio de datos y data scientist seguirán siendo las profesiones más sexis del momento.

DIGITAL TWINS
No es un concepto nuevo. La NASA lleva más de 30 años utilizando digital twins, representaciones digitales y muy precisas de sistemas reales en las que se puede poner a prueba cualquier experimento o proceso. A partir de 2018, según la consultora Gartner, se convertirán en algo mucho más común. Se podrán crear modelos digitales de personas, con todos sus datos médicos y biométricos, o de ciudades, sobre las que planear y probar los cambios sin afectar el mundo real.

“Los digital twins tendrán un gran impacto en el universo del Internet de las Cosas, ya que ofrecen una herramienta con la que monitorizar y controlar todos los activos y los procesos”, explica Alfonso Velosa, vicepresidente de investigación de Gartner. “Se necesitarán crear nuevos modelos de negocio para lograr que se abarate su desarrollo y que su mantenimiento sea sostenible.

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CIBERSEGURIDAD
En el universo digital, todo está relacionado. Así que volvemos sobre lo mismo: a más dispositivos conectados, más datos disponibles en la red y más valor en Internet (atención a las criptomonedas), mayores incentivos para los hackers. Durante 2017, solo en España se registraron 400 ciberataques al día, según el Insituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). La ciberseguridad cobra cada vez más importancia para usuarios, grandes empresas y pequeños negocios.

Según las previsiones de la consultora Forrester, en 2018 aumentará el número ciberataques al Internet de las Cosas en busca de un beneficio económico directo (robo de dinero o información y extorsión). Además, el ransomware (como el protagonista mediático de 2017, el WannaCry) será una de las armas más utilizadas por los cibercriminales.

OPEN SOURCE
A medida que los usuarios se preocupan más por su privacidad (y la utilización comercial de sus datos), los programadores buscan entornos abiertos y la investigación y los negocios necesitan de un sistema global y manejable, el software de código abierto ganará fuerza como alternativa.

Según Opensource, entre las tendencias que experimentará el mundo del open source en 2018, se vivirá un crecimiento exponencia de la comunidad R (uno de los entornos más utilizados para el análisis de Big Data), las soluciones abiertas en la nube ganarán protagonismo y las tecnologías de blockchain y machine learning se apoyarán, cada vez, más en el software de código abierto.

2016/04/25

Windows 10 y Ubuntu 16, guía completa de instalación

Windows 10 y Ubuntu 16 es una combinación excelente para disfrutar de la versión más avanzada del sistema operativo líder del escritorio y de la última versión de la distribución GNU/Linux más popular del mercado.

En demasiadas ocasiones perdemos el tiempo en discusiones entre “windowseros” y “linuxeros” que no llevan a resultado práctico alguno. Debate curioso cuando el acercamiento de Microsoft a Linux es evidente y lo hemos visto recientemente con el anuncio de una versión del SQL Server para Linux y el soporte preferente en el servicio en nube Azure para Ubuntu Server y Red Hat Enteprise Linux.

El último “acercamiento” también ha sido sonado con la publicación del primer Windows 10 con soporte para Bash, el intérprete de comandos que se instala por defecto en la mayoría de las distribuciones GNU/Linux, y que en Windows 10, permite ejecutar scripts Bash, comandos de Linux como sed, awk, grep, o probar las primeras herramientas como Ruby, Git o Python directamente en el sistema operativo.

Y si Microsoft utiliza Linux o sus herramientas siempre que lo cree conveniente para sus intereses porqué no lo va a hacer un usuario. Cada sistema tiene sus ventajas y su público porqué no usar ambos. Aprovechando el lanzamiento de Ubuntu 16.04 LTS (versión importante porque se trata de una edición con soporte de largo alcance) hemos pensado en hacer precisamente eso, instalar Windows 10 y Ubuntu 16 para aprovechar las ventajas de ambos.

Planteamiento Inicial

Ubuntu puede instalarse como cualquier sistema en un equipo compatible, puede ejecutarse como “Live CD” sin necesidad de tocar sistemas existentes pra pruebas o solución de problemas, puede cargarse en una máquina virtual en equipos con Windows, OS X o Linux o puede actualizarse en máquinas con Ubuntu utilizando un simple comando en la terminal.

Nosotros hemos optado por realizar una instalación completa en un equipo con Windows 10. El resultado será dos sistemas operativos en el mismo equipo (juntos pero no revueltos) a los que podremos acceder en segundos gracias a un arranque dual.

Equipo hardware

Sobre el papel, cualquier equipo con Windows 10 está capacitado para ejecutar Ubuntu 16.04 LTS porque sus requisitos hardware son muy similares. Puede suceder que algún componente secundario no te funcione pero los primarios van a funcionar en la inmensa mayoría de equipos porque Ubuntu cuenta hoy con un gran soporte para las arquitecturas principales y controladores, sean libres o privativos.

Para que te hagas una idea, nuestro equipo de pruebas es un portátil HP Envy 15 con dos años de antiguedad que se entregó de origen con Windows 8 pre-instalado. Fue actualizado a Windows 8.1 y posteriormente a Windows 10.

Sus características hardware principales son una pantalla de 15 pulgadas FHD, una placa Intel HM87 Express con procesador Intel Core i7-4700MQ, 4 GB RAM (ampliada a 8 GB), gráfica GT 740M y un disco duro de 750 GB (reemplazado por un SSD Samsung EVO 850).

El equipo cumple sobradamente los requisitos hardware para Windows 10 y también para instalar Ubuntu 16.04 LTS.

Preparando particiones

En nuestro equipo, Windows 10 tiene ocupado el total de la capacidad de la SSD de 256 Gbytes con una partición, pero tiene espacio libre en ella para instalar Ubuntu 16 como vamos a ver. Si tu equipo cuenta con una partición adicional que puedas vaciar o tienes un PC con una segunda SSD (o disco duro) puedes utilizarla. En nuestro caso no es así y necesitamos liberar espacio para las particiones de Ubuntu. De la siguiente forma:

- Accedemos al administrador de discos de Windows 10 desde el Panel de control > Herramientas administrativas o empleando el comando “compmgmt.msc” desde la ventana ejecutar.
- Tenemos una partición reservada para el sistema y el resto en una partición “C” ocupada con la instalación de Windows 10 que es la que tendremos que reducir para lograr espacio. Para ello pulsamos con el botón derecho sobre ella y marcamos sobre “reducir volumen”.
- La herramienta comprobará el espacio libre disponible en la partición “C” y mostrará el máximo en la que la podamos reducir la partición (en nuestro caso 88730 MB. Fijamos en 60000 MB el espacio a reducir y ese será el tamaño de la partición para Ubuntu. El tamaño es orientativo. Un usuario que trabaje a diario con Ubuntu necesitará más pero en nuestro caso, para pruebas, vamos sobrados
- Veremos como rápidamente se habrá creado un espacio en disco adicional vacío. No toques nada más ni crees nuevas particiones. Ya se encargará el instalador de Ubuntu de crear las particiones necesarias en el espacio libre que hemos creado.

Preparando BIOS / UEFI

Si has seguido alguna de nuestras guías como el paso a paso para instalar Windows 7 y Windows 10 en el mismo equipo bajo arranque dual, ya habrás leído la problemática de UEFI (reemplazo de las BIOS) a la hora de instalar otros sistemas operativos más allá del Windows pre-instalado.

Desde Windows 8,  los fabricantes han implementado el firmware conocido como UEFI, una extensión del proyecto EFI de Intel (también usado en equipos Mac) escrito en lenguaje C. Un reemplazo (muy necesario) de unas BIOS de 25 años de antiguedad que proporciona mayor flexibilidad, potencia y facilidad de uso mediante una interfaz de usuario gráfica, pero que complica la instalación de otros sistemas.

Aprovechando las posibilidades de las UEFI, Microsoft activó (a partir de Windows 8) un “sistema de arranque seguro” denominado Secure Boot que obliga a firmar el firmware y el software protegiendo el proceso de arranque del sistema.

Varias distribuciones GNU/Linux añadieron soporte para poder instalarse. No hemos tenido tiempo de comprobar si Ubuntu 16.04 LTS funciona bien en máquinas UEFI con Secure Boot activado y en todo caso no está claro que su soporte sea seguro como ocurría en Ubuntu 15.10.

En todo caso, y por aclarar algunos comentarios, señalar que Ubuntu soporta UEFI hace algunas versiones a través del Secure Boot System oficial de Microsoft para Linux, publicado por la Fundación Linux, y no deberías tener problemas en instalarlo de esa manera.

En nuestro caso, al utilizar este equipo para pruebas hace tiempo que lo tenemos completamente deshabilitado, funcionando en modo BIOS. Es la opción más recomendable para evitar problemas al instalar sistemas operativos adicionales a Windows 8/10, sean otros Linux no soportados o el mismo Windows 7. Si tienes una placa UEFI y tienes problemas en la instalación, su desactivación se realiza de la siguiente forma:

- Accedemos a UEFI de forma similar que con BIOS, pulsando en el arranque la tecla correspondiente que utilice el fabricante (normalmente Escape, alguna tecla de Función o una combinación de ellas) y buscaremos el apartado de Secure Boot.
- En nuestro caso es cuestión de un par de pasos como verás en la imagen anterior: Deshabilitar el “Arranque seguro” y habilitar la “Compatibilidad heredada”. Dependiendo del equipo, la placa y la versión de UEFI lo podrás encontrar de una u otra forma pero similar a lo indicado.

Orden de arranque

Ya que estamos en la BIOS/UEFI, aprovechamos para asegurarnos que la unidad desde donde vamos a instalar Windows 10 esté por delante del arranque del disco duro o SSD. En nuestro caso vamos a utilizar un pendrive USB y por ello lo verás en primer lugar en “Orden de arranque heredada”.

También podríamos emplear un DVD. En ese caso lo colocaríamos por delante en el orden de arranque.
Guardamos la configuración de UEFI y volvemos a iniciar el equipo para preparar el medio de instalación.

Descargando Ubuntu

Accedemos a la página web oficial que ha preparado Canonical y descargamos la versión que nos interese. En nuestro caso optamos por la imagen .ISO de Ubuntu para escritorio y de 64 bits. Puedes descargarla directamente o vía Torrent si los servidores están saturados.

También puedes optar por la versión de 32 bits o por otros “sabores” de Ubuntu como Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu y otras. Nuestros compañeros de MuyLinux las publicaron todas en el lanzamiento y puedes acceder directamente desde allí o desde esta página de Canonical.

Una vez pasado la saturación del lanzamiento, los servidores de Canonical entregan la versión a máxima velocidad. No tardarás demasiado en descargar la imagen de Ubuntu o la que hayas seleccionado. El proceso es el mismo para lo que nos interesa en este artículo.

Preparando medio de instalación

Una vez descargado podemos utilizar como decíamos un medio óptico (DVD) o una unidad USB (pendrive o disco externo). Vamos a utilizar ésta última, más rápida (USB 3.0) y versátil, además que este equipo carece de unidad óptica.

Para ello utilizamos una herramienta que nunca falta en nuestra colección, Rufus, aunque puedes emplear otras. Descargamos y ejecutamos Rufus con el medio USB insertado que utilizaremos en la grabación. Seleccionamos como tipo de partición MBR para BIOS o UEFI y fijamos la imagen ISO recientemente descargada de Ubuntu.

El tema de las particiones necesitaría un capítulo aparte porque como parte del estándar EFI propuesto por Intel (base del UEFI que hemos visto arriba) se incluye una nueva tabla de particiones GPT que reemplaza al Master Boot Record (MBR) usado con el BIOS.

Como hemos aclarado arriba, si vas a instalar Ubuntu en un equipo con UEFI y GPT debes tener la precaución de elegir “Tipo de partición GPT para UEFI” al crear el medio de instalación con Rufus. No es nuestro caso. Creamos el medio con los parámetros comentados anteriormente.

Instalando Ubuntu

La instalación de un Linux como la última versión de Ubuntu ha avanzado de una manera extraordinaria, en un proceso -casi- completamente automatizado y rapidísimo. En este equipo con SSD y desde un USB 3.0, la instalación de Ubuntu 16.04 LTS se realiza en 4 minutos. Lo vemos al detalle:

- Colocamos el pendrive que hemos preparado y reiniciamos el equipo. El menú de arranque de Ubuntu nos permite probar el sistema en modo “Live CD” o instalar en disco. Elegimos la segunda opción y continuamos:
- Seleccionamos español como idioma de instalación:
- No actives la descarga de actualizaciones ni la instalación de software de terceros. Lo haremos posteriormente desde el mismo sistema.
- La siguiente pantalla sí es importante y refiere al tipo de instalación. Si controlas las particiones en Linux puedes crearlas a tu gusto utilizando la pestaña “Más opciones”, establecer tamaño, punto de montaje o instalación del cargador de arranque. Si no eres un experto no te compliques la vida porque no hay que hacer nada de eso.
- Como verás, el instalador reconoce una instalación de Windows 10 y te ofrece instalar Ubuntu junto a él. Esta es la opción que debes elegir sin tocar para nada las particiones.
- En esa configuración, Ubuntu creará sus propias particiones en el espacio de la SSD (60 GB) que si recuerdas dejamos libre e instalará su cargador de arranque, en este caso Grub 2. Nosotros tuvimos una advertencia de UEFI que cancelamos porque recuerda, tenemos Windows 10 en modo BIOS y Ubuntu hay que instalarlo de la misma forma porque de lo contrario no podrás arrancar posteriormente el sistema operativo de Microsoft.
- No hay que hacer nada más salvo indicar el nombre del usuario y contraseña de administrador que utilizaremos. La instalación, como decíamos, es rapidísima en una SSD.

Windows 10 y Ubuntu 16

Una vez completada la instalación el equipo reiniciará en el cargador de arranque Grub 2. En el proceso de instalación no detecta Windows 10 pero tranquilo, lo resolveremos con un simple comando en la terminal de Ubuntu. Retiramos el pendrive de instalación e iniciamos Ubuntu. Ahí lo tenemos:
Como decíamos, el gestor de arranque Grub 2 no cargó durante el proceso de instalación Windows 10 u otros sistemas instalados. Eso es lo primero que vamos a resolver de la siguiente manera:

- Abrimos la terminal y ejecutamos el comando “sudo update-grub2”
- Como verás en la imagen, se generará un archivo de configuración de grub que encontrará los sistemas instalados como Windows 10.
- Cerramos la terminal y reiniciamos el equipo para comprobar que el gestor de arranque funciona correctamente y podemos arrancar indistintamente Windows 10 y Ubuntu 16.
Generado el archivo de configuración por Grub ya tenemos acceso a los sistemas instalados. Desde ahí podremos acceder indistintamente a cualquiera de ellos. Grub 2 se puede configurar fácilmente para fijar por defecto el sistema de inicio o el tiempo de retardo del menú de arranque.

No nos vamos a extender más porque no forma parte de este artículo como tampoco la necesaria gestión del sistema que debe realizar cada usuario nada más instalar Ubuntu y que pasa por la actualización del mismo; del software instalado; instalación de alguno de los 25.671 paquetes disponibles para esta versión; de drivers y controladores (especialmente gráficos); instalación de códecs multimedia; mover el lanzador de Unity si no te gusta donde está y personalizar sus aplicaciones; personalizar a tu gusto los temas, iconos o fondos de pantalla, etc.

A buen seguro nuestros compañeros de MuyLinux nos irán desgranando las particularidades de este Ubuntu 16.04 LTS. Para empezar puedes revisar sus novedades.
Por lo demás, concluimos que Windows 10 y Ubuntu 16 es una combinación excelente para disfrutar de la versión más avanzada del sistema operativo líder del escritorio y de la última versión de la distribución GNU/Linux más popular del mercado. ¡Disfruten de ambos!.